Para la producción de un video se pueden usar múltiples técnicas a la hora de elaborar los planos. Para ello también se debe de tener en cuenta la cámara de video de la que se dispone, ya que dependiendo de cuál se tenga, se podrán efectuar unos planos mejor que otros.
En 1923 el ingeniero ruso Vladímir Kozmich Zvorykin desarrolló un sistema por el cuál se captaban imágenes. Tres años más tarde, dicho sistema fue mejorado por el ingeniero escocés John Logie Baird. En el siglo XX, más concretamente en la década de los 80, se inventaron los transductores de estado sólido. Éstos sustituyeron a los tubos electrónicos, usados por las primeras videocámaras, ayudando a una disminución de tamaño y peso de éstas.
Las cámaras domésticas están fabricadas para la producción de video casero. Éstas no son aptas para la transmisión. Una gran cantidad de ellas posee pocas posibilidades de control de la imagen y la mayoría de los ajustes se realizan de forma automática. Un poco más avanzadas se encuentran las cámaras semiprofesionales. Sus precios son asequibles para las personas que se quieran iniciar en la producción de video. La diferencia con las domésticas es que en éstas se pueden modificar ciertos ajustes, tales como, el balance de blancos y el foco y zoom manuales.
Para la producción de video existen diversos planos, entre los que se encuentran, el plano panorámico, el plano general corto, el plano conjunto y el primer plano entre otros. El plano panorámico se utiliza para mostrar paisajes. Éste tiene un valor descriptivo. El plano típico de interiores es el plano general corto. Se ven los personajes y sus acciones. El plano conjunto tiene como finalidad encuadrar a los dos personajes. Para terminar, el primer plano recogería el rostro y los hombros del personaje. Es de gran utilidad cuando se quiere transmitir confidencia e intimidad.
Foto: Xandros