Un corto es una producción audiovisual que dura entre 1 y 30 minutos. Muchos apasionados por el séptimo arte eligen este formato para coger una cámara de video y dar rienda suelta a su imaginación, sin tener en cuenta todos los pasos a seguir para la consecución de un buen cortometraje.
Tener una buena idea es la base fundamental para realizar un corto. Ésta no debe de ser muy compleja, más vale contar bien una historia que intentar hacer algo complicado y que el resultado final sea un fiasco. A partir de ahí se escribirá el guión literario, para que más adelante sirva como guía para elaborar el guión técnico. En el habrá que detallar los movimientos de la cámara de video, el valor de plano, los ruidos de fondo, e incluso cuando entra la música incidental.
Después de haber hecho números para cuadrar el presupuesto, hay que escoger al equipo técnico y artístico. Dentro del equipo técnico es conveniente tener un director de fotografía para ayudar al director. El siguiente paso es hacernos con los servicios de las personas que van a aparecer en el corto, actores, figurantes, etc. Para ello se puede ir a las escuelas de interpretación donde se encuentran diferentes perfiles que pueden encajar en nuestro proyecto, aunque en el caso de hacerlo con muy bajo presupuesto, se puede acudir a la inestimable ayuda de l@s amig@s.
Una vez se halla terminado el storyboard, se cogerá la cámara de video para iniciar el rodaje. Para ello previamente se habrá hecho el ensayo con los actores, el técnico de sonido tendrá preparada la cinta de audio digital (DAT) y el director de fotografía habrá probado la cámara de video. Cuando se termine el rodaje, se dispondrá de múltiples tomas sueltas. Ya se ésta en el último paso, el montaje. Este consiste en dar sentido a las tomas y sincronizarlas con el sonido. Ya sólo nos queda esperar el veredicto de los espectadores.
Foto: Ulrike Hammerich